Infantes de Marina: Genética de los Tercios en los Océanos

Los Tercios no solo fueron la organización militar más potente de su época, también fue el germen de otros cuerpos militares como los Dragones de Cuera en la España Americana o los Infantes de Marina que han llegado hasta nuestros días.

Los Tercios no solo fueron la organización militar más potente de su época, también fue el germen de otros cuerpos militares como los Dragones de Cuera en la España Americana o los Infantes de Marina que han llegado hasta nuestros días.

La necesidad aprieta. Eso debieron pensar en la Liga Católica, con la Monarquía Española al frente, antes de enfrentarse a los Turcos, en la que sería la mayor ocasión que vieron los tiempos, al ver que con la potencia naval igual no era suficiente para vencer al Imperio Otomano. De ahí que Juan de Austria viera el cielo abierto al incorporar a los Tercios para incrementar la potencia de fuego de las galeras. A la postre fue determinante en la batalla. Ya no se bajaron más, hubiera o no desembarco.

De hecho, y de manera oficial, los Tercios, soldados de tierra, fueron incorporados al mar en fecha tan temprana como 1537. No es baladí y menos si indicamos que los Tercios fueron constituidos oficialmente en 1534.

La piedra de toque para que se viera la utilidad de una unidad especializada de tierra en la mar fue la Campaña de Túnez. Donde el transporte y sobre todo el desembarco ordenado de tropas terrestres dispuestas a la lucha sin cuartel era absolutamente esencial. Es decir, eran necesarios soldados habituados a la mar y que tuvieran la disciplina y preparación necesaria para adaptarse a las circunstancias. El éxito de la empresa fue un espaldarazo al nacimiento de los Tercios del Mar.

Tercios del Mar. Disponible en La Tienda de los Tercios

Con el más antiguo, el Tercio Nuevo de la Mar de Nápoles, 1537, se empezaba a fraguar el «soldado total» capaz de atizarle a los enemigos de la Monarquía Española tanto por mar, como por tierra, como a mitad de camino (los desembarcos) con excelentes garantías de éxito.

Y desde esas fechas dieron pruebas de la efectividad al ser reclamados en todos los «fregados» que tuvo que atender la Monarquía Española para defender sus posesiones e intereses. Fueron llamados a las jornadas de Argel (1541), Lepanto (1571), Desembarco de Lisboa (1581), Desembarco en las Islas Terceiras (1583), al Desembarco de Inglaterra con la Gran Armada (1588), La toma del puerto de Blavet (1590), La toma del fuerte de Penzance (Cornualles, Inglaterra, 1595),… Todo eso sin cambiar de siglo.

Una disciplina, la de los desembarcos, que fue desarrollada en su esencia en aquella época. Estudio previo de las playas y del fondo marino, orografía más propicia, mareas adecuadas, lanchas especializadas para el desembarco (barcas chatas con planchas de madera para abatirlas sobre la costa para el desembarco de los Tercios, además de proteger al soldado en la aproximación a la costa ¿os viene a la cabeza Normandía?) … En Todo a Babor lo explican muy bien aquí.

El éxito es tal que los «infantes de marina» se les van asignando zonas de influencia. Al Tercio Nuevo de la Mar de Nápoles, se le añade, ya con Felipe II, el Tercio de la Armada de la Mar Océano, el Tercio de Galeras de Sicilia, el Tercio Viejo del Mar Océano y de Infantería Napolitana,… y es que mola mucho ser un Tercio del Mar: Al riesgo de morir por un arcabuzazo o insertado como una aceituna por una pica de cinco metros, se le añade la posibilidad cierta de morir ahogado en medio de una horrible tempestad o por una de las miles de astillas que salen disparadas al recibir un cañonazo.

Pero eso era lo de menos. El primero que ponía el pie en la playa estaba más cerca de cumplir con su misión de vida. Los Tercios eran así y hasta eso lo han copiado todos los cuerpos de élite de todos los ejércitos profesionales del mundo.

Gente anónima, como Cervantes o Lope de Figueroa,.. personas sin oficio ni beneficio (entiéndase la ironía…), participaron de este cuerpo sabiendo como sabían que pertenecer a él exigía un plus de todo.

Sección del cuadro de Ferrer-Dalmau sobre Lepanto. Cervantes como protagonista

 

Estos Tercios del mar, evolucionaron con el tiempo. Luego vendría la recuperación de Salvador de Bahía (1625), la reconquista de Cerdeña (1717), la defensa de Cartagena de Indias (1741). Con el cambio de siglo, del XVII al XVIII, y el cambio de dinastía reinante en España, de Austrias a Borbones, también les cogió el cambio de nombre que afectó a todo el ejército, dejando de ser Tercios para pasar a ser Regimiento. Pero en esencia era lo mismo. Buena muestra es la toma de Pensacola (1781) encuadrada en la Guerra de Expulsión Inglesa (1779-1783), que tan buenos días de gloria y satisfacción proporcionó a los españoles de ambos hemisferios (y nos siguen proporcionando hoy cuando leemos sobre ello, dicho sea de paso…).

Lote Infantes de Marina Españoles Siglo XVIII playmobil custom. Están en La Tienda de los Tercios

Tan buen resultado dieron que, como casi todo lo significativo que ocurrió en el siglo XVI y buena parte del XVII, otros países siguieron la estela de la Monarquía Hispánica. Francia instauró sus infantes de marina en 1622, Inglaterra esperó (como casi siempre y en casi todo en aquella época) a 1664.

Y mira tu por donde, el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, en el que, seguramente, todos pensamos cuando hablamos de infantes de marina por lo del desembarco de Normandía por ejemplo, se creó en 1775 (en la Guerra de Independencia de la que tanto nos deben). Para entonces, España llevaba utilizándolos 2 siglos y medio en todos los océanos donde ahora se reparten los estadounidenses.

Que olvidáramos durante mucho tiempo no significa que no ocurriera.

El Camino Español

No se han encontrado comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscripción

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Leer entrada anterior
Felipe II y la longitud geográfica: El primer Plan de Observación Astronómica a Gran Escala del mundo

Nadie duda de la importancia de conocer la longitud geográfica para dominar los Océanos. Bien lo saben los ingleses que...

Cerrar