Entendiendo, por fin, la guerra de Flandes (II). Guillermo de Orange: -En Flandes, cuanto peor…¡mejor!

La primera invasión alimentada por 44.000 mercenarios alemanes había sido contundentemente respondida por el genio militar del Duque de Alba. En los dos enfrentamientos que dirigió él (Jemmingen y Jodoigne), el parcial fue de aproximadamente 10.000 bajas mercenarias a 100 bajas de los Tercios. El Clan Orange-Nassau además de ser unos terroristas, no daban la talla militar. Así que buscaron otros medios con los que golpear la estabilidad de Flandes, sin importarles quien pagaría las consecuencias: El comercio y la economía fueron los objetivos. La población de Holanda y Flandes, principalmente, sería quien pagara la factura.

Durante el periodo 1568-1571 tiene lugar lo que en El Camino Español llamamos “El Terrible Trienio”. En él se suceden hechos iniciados o/y aprovechados por Guillermo de Orange para desestabilizar económicamente Flandes y más concretamente Amberes, que junto con Sevilla, es puerto clave del comercio y la economía de Centroeuropa. Si pensáis que eso no afectó de manera crucial a los holandeses y flamencos, para peor, estáis en un tremendo error. Lo cambió absolutamente todo.

primero La Rochelle (FRA) y después Dove (ING), bases de los Mendigos del Mar

Ante la debacle militar de la primera invasión fomentada por el Clan Orange-Nassau, optan por otra acción más barata: La creación de los Mendigos del Mar, en 1568 por Guillermo de Orange y su hermano Luis de Nassau. Su objetivo es bloquear el comercio entre España y Flandes mediante la piratería. Como su base estaba en la Francia protestante, La Rochelle, muy alejada del Canal de La Mancha la cosa no tuvo excesivas consecuencias. Pero un poco más adelante, en 1569, es Isabel de Inglaterra la que da cobertura a los Mendigos del Mar, permitiendo atracar en Dover, a tiro de piedra de Amberes. El comercio de Amberes se desfonda rápidamente y ante la inseguridad, los comerciantes buscan otros puertos, la industria flamenca se desabastece y el problema económico para Flandes se agrava de manera brutal.

Presume de la bandera de los Tercios de Spinola. En la T de Tercios

La reina “virgen” provoca, además, ese año de 1568 un conflicto con España al quedarse con un cargamento que contenía la paga de los Tercios. Las consecuencias son penosas, dado que el Duque de Alba tuvo que hacer de Montoro e implantar el diezmo (asunto muy utilizado por la leyenda negra) para poder recaudar en los Países Bajos el dinero necesario, entre otras cosas, para pagar a los Tercios. Eso que estaban llamados a defender esas tierras precisamente del Clan Orange-Nassau (es decir los lugareños deben sostener el ejército que les defiende mientras que años atrás salía del bolsillo de Felipe II).

Las protestas son convenientemente alentadas y arrecian durante 1571 que es cuando se acaban las prórrogas al impuesto y se implanta de veras (por cierto que aquellos momentos todo el dinero disponible de la Monarquía iba para preparar la que fue la Batalla de Lepanto). En 1571 se cumplía el tercer año del Terrible Trienio que se tiene ganado a pulso el adjetivo.

El Tsunami de Holanda de 1570, vino a agravarlo todo. Este tema obviado por los más laureados historiadores y estudiosos, pasados y actuales, de aquella época da, a nuestros ojos, clara indicación de la parcialidad de su mirada (y hasta de cierta dejadez, la verdad). Holanda quedó arrasada por agua de mar al romperse los diques de protección el 1 de Noviembre de 1570 (unos 20.000 km2 inundados, La Comunidad Valenciana tiene 23.000 km2). El agua penetró hasta 50 km al interior. Al desastre inmediato y las más de 20.000 muertes, hay que sumarle las barcas para pesca destrozadas, las cosechas para ese año y grano para las cosechas futuras echadas a perder.

Y si me apuráis los más importante ¿Cómo sacas el agua salada de una tierra que, recordemos, está bajo nivel del mar? efectivamente cuesta un huevo y parte del otro. Así que la tierra absorbió el agua salada convirtiéndose en yerma durante mucho tiempo. Más pobreza, más problemas sociales. Y los Mendigos del Mar (recordemos piratas bajo la responsabilidad de Guillermo de Orange) automáticamente alimentados de marineros que tienen que alimentar a la familia pero no tienen barcos ni dinero con qué comprarlos. Y no entramos en el hecho de que se asume que fue un tema de la “naturaleza” pero reventar un dique en una noche de tormenta recia bien podría haber sido provocado. El móvil estaba más que claro y las consecuencias no hace falta ser muy listo…

Disfruta de los Tercios también en tus momentos de ocio. En la T de Tercios

Todo eso aderezado por la peste en Amberes de 1571 (a perro flaco todo son pulgas) y la Pequeña Edad de Hielo de todo el periodo, haciendo más grave la situación precaria de holandeses y de flamencos. Lo que viene siendo, un polvorín social.

Es en esta situación y no otra, que el Clan Orange-Nassau, con toda la premeditación y alevosía, inicia la segunda ofensiva contra Flandes (de Mayo a Septiembre 1572), donde Guillermo de Orange, moviliza en 5 meses unos 40.000 mercenarios alemanes, franceses e ingleses (con el apoyo de reyes ingleses y franceses) que explicaremos en el siguiente post.

Entre esas tropas mercenarias no había ni holandeses, ni flamencos, ni valones. No,  de esos no había. Ni siquiera en esa situación tan penosa y precaria que había generado el propio Taciturno y su clan en el territorio que atacaban para “defenderlo”. Una situación, por cierto, de la que estaban más que dispuestos a aprovecharse al precio que fuera.

Y ahora que vengan a deciros que los Tercios Españoles, el Duque de Alba y Felipe II eran los malos de la historia.

El Camino Español

PD: como siempre recomendamos, no es necesario que nos creáis. De hecho haríais bien en comprobar todos los datos concretos que indicamos y construyáis vuestra propia opinión sobre este apasionante periodo de la Historia de España, de Holanda y de Bélgica… y de Europa.

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